En un viaje hacia siglos pasados se apunta que las novias de las antiguas Grecia y Roma ya utilizaban el velo en las ceremonias nupciales simbolizando pureza e inocencia. También se habla de la función del velo para protegerse de un mal de ojo de un rival o de las envidias de las demás invitadas aún solteras que acudÃan a presenciar la boda. Aunque en Oriente aún hoy en dÃa se sigue utilizando para tapar la cara de la novia a la que el novio no ha visto nunca. Hoy, el velo es parte del traje de novia, especialmente si la ceremonia es religiosa, y en su blancura está el sÃmbolo de la inocencia. Sin embargo, en algunos textos de la colección Historia de la Moda, se lee que el velo significa, “cuidaré a tus hijosâ€?. De ahà que la princesa Diana lució un velo que se confundió con la interminable cola en señal de que ella cuidarÃa a los hijos de Inglaterra.
Como vemos después de este resumen histórico, el velo es la opción más clásica y tradicional, sobre todo sujeto y fruncido en la parte alta de la cabeza, rematado con tiara o corona, o una semidiadema de flores, strass, u otro tipo de material. También puede prenderse en la parte baja de la cabeza sobre un recogido bajo y sujetarlo con algún tipo de broche de estilo antiguo o con una peineta o pasador. Esta opción puede resultar incómoda si el velo es muy pesado e incluso puede acabar arruinando el peinado en el momento más crÃtico. Si has decidido que llevarás velo no obstante, hay formas más actuales de llevarlo, como el estilo cÃngara, que Ariadne Artiles eligió para su boda, muy años 20, que por supuesto debe ir acorde con el modelo de vestido elegido, o un velo corto opción que me parece perfecta, aunque no se ve demasiado en los diseños últimamente, hasta llegar a la mÃnima expresión del velo, adaptandolo a un tocado de manera que tape sólo parte de la cara.
Pero quizá la opción más novedosa y que vemos con más insistencia en los diseños de esta temporada son las diademas en multitud de versiones, coronas, tiaras. Son muy versátiles pues se adaptan tanto al pelo suelto, recogido o semirecogido. Por supuesto hay que tener en cuenta el grado de elaboración del vestido, si este es muy trabajado, con telas de encajes y bordados, será mejor elegir un tocado sencillo, mientras que si el vestido es sencillo, puedes echar el resto en el tocado, la ley de los contrarios siempre funciona.

Las flores de otros años, han pasado a la historia, ni detrás de la oreja, ni en forma de tocado bajo, en todo caso, para las más atrevidas flores grandes sobre la cabeza y hacia la cara, a las que podremos añadir un pequeño velo. Parece adivinarse una cierta tendencia a la sencillez, y se empiezan a ver melenas naturales, poco trabajadas y sin ningún tipo de adorno, algo que entraba dentro de lo prohibido por principio: “jamás pelo suelto y sin trabajar�.
Personalmente hay una tradición contra la que me cuesta revelarme, la de tapar ligeramente los brazos en una ceremonia. Sé que la mayorÃa de diseños de vestidos de novia son de tirantes o escote palabra de honor, pero a mà me parecen más bien vestidos de fiesta y no de novia, demasiada piel al aire. Si tienen que ser sin mangas, en todo caso nunca de tirantes muy estrechos, palabra de honor o escotes exagerados, pero esto es una opinión personal y os la cuento sin ánimo de sentar cátedra, porque la elección del vestido de novia, es algo totalmente personal, sobre la que no debe opinar nadie a menos que se lo pidan. ¿Y quién me ha pedido a mi, mi opinión?