Little Black Dress
Hablaremos en primer lugar del básico de los básicos que además esta temporada está a la última, ya que es la prenda clave del estilo lady, un revival que tiene como musas sobre todo a los personajes femeninos del gran Hitchkock, Tippi Hedren, Kim Novak, Grace Kelly. Aunque quizás nadie lo haya llevado mejor que Audrey Hepburn en Desayuno Con Diamantes en donde luce todos los atributos de una perfecta lady, incluido el de la casi extrema delgadez. Hubert de Givenchy, lo diseñó para ella en 1961 y se convirtió a partir de entonces en un referente de modernidad y elegancia.
Aunque el primer vestidito negro habÃa aparecido mucho antes en 1926 en un desfile de Cocó Chanel y con él la primera prenda “uniformeâ€? de la mujer moderna. La prensa americana lo bautizó como El Ford de Chanel, un utilitario, versátil, cómodo y nunca mejor dicho pret a porter, listo para llevar, o para ser llevado.
El vestidito negro, un básico, comodÃn, fondo de armario, o como queramos llamar a una de esas prendas o complementos, que nunca tienen que faltar en tu armario, porque son como pequeñas islas en medio de un océano de dudas en esos dÃas en que por mucho que te estrujes la cabeza te parece imposible decidir qué te pones, en esos dÃas en los que de repente, echas una ojeada a tu armario, y sólo ves cosas horribles, viejas, todo te parecen trapos, o cosas desfasadas y no entiendes cómo es posible que tan sólo hace quince dÃas te parecÃa que “andabas bien de ropaâ€?, tienes prisa y no eres capaz de decidir, el mal humor aumenta, con el añadido de sentirte estúpida ¿cómo es posible que esté perdiendo el tiempo miserablemente mirando como una boba todo este desastre de ropa…? Venga… decide… decide (te animas a ti misma), pero cuánto más te presionas mentalmente más te bloqueas y empiezas el dÃa con una ración innecesaria de indecisión y tensión sólo por los dichosos trapitos. Antes, mucho antes de llegar a esto, es justo el momento de pensar sólo en nuestros básicos. Es entonces, cuando el Pequeño Vestidito Negro por dar una traducción literal a la mucho más conocida definición en inglés: Little black dress o Petite robe noire por ser más consecuentes con su verdadero origen, nos sacará del apuro. No es por casualidad que haya llegado a la consideración de clásico básico, imprescindible en cualquier guardarropa.
En primer lugar es negro, aunque las obligaciones del cambio de temporada y con ello la llegada del calor, el verano, y la arrolladora moda del color blanco, haya dado paso a que ya se esté hablando del L.W.D. o Little White Dress, esto no obstante hay que considerarlo más una moda pasajera que un básico. El negro siempre será el color por excelencia, o el no color por ser más estrictos, que nos sacará de más de un apuro (excepto en ocasiones puntuales en que no debe ser llevado). Favorece cuando estás pálida, sirve tanto para el dÃa como para lo noche, combina con casi todo, y admite una sencillez total en el diseño. Cuentan que en una ocasión el diseñador Paul Poiret le preguntó irónicamente a Chanel: ¿Por quÃen lleva usted luto, señorita?. “Por usted caballeroâ€?, contestó ella, y con esa frase insinuaba su muerte como profesional de la moda.
El L.B.D. es como un lienzo “en negro�, sobre el que puedes derrochar imaginación, una base, sobre lo que todo resaltará de una manera especial. Como un mantel precioso pero casi invisible a la espera de que la mesa esté servida y la vajilla luzca sobre él. La mejor forma de hacer que destaquen los complementos a los que quieres dar protagonismo; un bolso especial, un collar con un diseño espectacular, unos zapatos que hablan por sà solos. El L.B.D. será un esclavo fiel al servicio de todos los demás componentes del grupo. Se hará mudo para que hablen los otros, y cumplirá a la perfección con su función: Impactar por su sencillez, sobriedad, delicadeza y fair play.
Aunque en origen, el auténtico vestidito negro, no lleva mangas, es ligeramente entallado, insinuando la silueta, más que marcándola y con un largo por debajo de la rodilla; puede haber variaciones sobre todo en cuanto a las interpretaciones de los diseñadores actuales, como en el caso de Roland Mouret, con una gran colección de vestiditos negros en su última colección.
Dior siempre tiene la última palabra, por lo cual me retiro humildemente para que sean sus palabras y no las mÃas las que cierren este artÃculo.
“Se puede vestir de negro a cualquier hora del dÃa o de la noche, a cualquier edad y en cualquier ocasión, el vestido negro es un elemento esencial del guardarropaâ€?.


Escrito el 18 de Mayo de 2006 |
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